Recorres lentamente y con precisión cada milímetro de mis cuarenta y cinco años tal y como lo hacías hace mas de veinte años, cuando mis pechos eran firmes y altivos, sobresaliendo sobre mi vientre plano y mi piel joven
A pesar de ello y tal vez por ello mismo, recorres lentamente y con precisión cada milímetro de mis cuarenta y cinco años
Temo no gustarte, temo que tus ojos, que tus manos, que tu cuerpo, no encuentre lo que sueñas o imaginas cuando estamos lejos
Me veo y veo la vida que me ha pasado en esos milímetros que amas, todos estos días, todas estas horas viviendo lejos, ajena e indiferente a tu presencia, a tu vida, a tu amor.....

