¿Cómo llegué a perder lo que no era mío?
¿por qué en este infierno me siento tan frío?
poseo mil lágrimas y me siento vacío,
se que estas en el Sur y me hallo en el Norte,
he apostado mi brújula y no es que me importe,
desde que tu te fuiste me siento perdido.
Ya no encuentro el verde de tu esperanza,
ni el azul de un claro cielo,
tan solo el rojo de mi matanza,
y el negro de un tupio velo,
imposible de correr,
mientras tenga tu recuerdo,
de mis noches sin dormir,
por tu piel de terciopelo.
Que aprendí a no dormir,
porque estaba en un sueño,
y ahora que no te tengo,
mis pesadillas empeño,
ya empeñé mi corazón,
pero no lo quisieron,
y es que no vale nada,
desde que ya no te tengo.

